viernes, 1 de julio de 2016

en el reflejo de una puerta



¡Mirá las cosas que tiene la vida...
encontrarte aquí, inesperadamente! 
Mirá cómo cambia el sentido de la mañana
si sé que voy a encontrarte, 
así, tan tenue y sutil. 
Y ahí estás, como jugando a la escondida, 
como jugándote la vida. 
Es un segundo que te veo, 
un flash que triza las distancias. 
En el segundo que sigue me sorprendo. 
Sonrío. Te extraño. 
Vuelvo a la ciudad con una cosquilla
y pienso: "¡Mirá las cosas que tiene la vida... 
encontrarte aquí, inesperadamente!"



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